miércoles, 14 de marzo de 2018

Arte infantil

El arte infantil está destinado a su expresión de los distintos pensamientos o sentimientos, no al querer hacer arte, por lo que no se debe comparar con la de los adultos. La forma en que realizan los dibujos, depende de sus gustos e intereses. Los distintos dibujos nos sirven para clasificar, mediante las distintas características de este, al niño en las distintas etapas:

  1. Etapa del garabato (2-4 años):
    • Garabato sin control: 14-15 meses con movimiento del brazo entero y trazos impulsivos;
    • Garabato controlado: 6 meses después de haber comenzado a garabatear estableciendo una relación movimiento-trazo donde nacen formas cerradas y cruces y más voluntarias;
    • Garabato con nombre: alrededor de los tres años y medio etiqueta su dibujo dándole una función simbólica aunque no sea semejante a la realidad y realizando un cambio del pensamiento kinestésico a imaginario). Hay tres fases:
      • No hay semejanza entre representación y objeto representado. La verbalización destaca sobre el grafismo.
      • Semejanzas entre representación y objeto. La verbalización se une al grafismo.
      • El grafismo manda en el lenguaje.
Utilizan mayormente los lápices grandes de cera o el pastel, papeles grandes y arcilla.
  1. Etapa preesquemática (4-7 años):
    • El niño hace sus primeros intentos de representación figurativa.
    • Piensan que son el centro del universo (afirmación del yo) y aparece el renacuajo (intento de autodibujarse y dibujar a sus familiares y amigos cercanos mediante formas redondas que representan el cuerpo y líneas que representan las extremidades).
    • No copian la realidad, intentan representar lo que conocen sobre el mundo exterior. Es un realismo intelectual, pues no dibujan lo que ven, sino lo que saben.
    • Podemos detectar problemas familiares o bullying a través de sus dibujos, pues son su mayor expresión de los pensamientos y su forma de comunicación.
    • No hay concepto de espacio, todo está al lado de-, nada se superpone y todo está flotando sobre el papel.
    • No deben darle imágenes impresas con dibujos ya hechos, debemos darles posibilidad de desarrollar su imaginación. Es importante potenciar la imaginación y creatividad.
    • Poco a poco van apareciendo las líneas de cielo y tierra, que indican el paso a la etapa siguiente. Van apareciendo distintos elementos y los ordena.
  1. Etapa esquemática (7-9 años):
    • Es una etapa más psicológica donde entra el concepto del “nosotros”, donde aparece la familia con mayor protagonismo y de manera similar al niño.
    • Es un esquema propio y repetido de la realidad, pues representa la realidad como él cree que es. Cada niño tiene una representación personal y diferente a la de los demás. Realiza dibujos con su imaginación, a través de lo que sabe que existe.
    • Dibujan el interior de los espacios mediante su imaginación.
    • Son conscientes de lo que dibujan y tienen una mayor

      consciencia del mundo en general (ej.: pueden dibujar guerras). Hay una relación espacio-tiempo.

    • Cuando presenta superposición, nos indica que mentalmente está en la siguiente etapa.
  1. Etapa comienzo del realismo(9-11 años):

    • Pasa de ser naturalista a realista. El conocimiento de la realidad, le lleva a hacer representaciones acordes a los elementos de su alrededor con la superposición.
    • Adquiere conciencia de pertenecer a un grupo y sensibilidad por el medio ambiente.
    • Tienen inquietud por representar objetos en movimiento y adquieren el concepto de los detalles.
  1. Etapa pseudonaturalista (11-13 años):
    • Desarrollo social, físico e intelectual.

    • Muchos niños no llegan a esta etapa nunca.
    • Comienza a percibirse la crisis de la adolescencia, en la que comienza la etapa crítica.
    • Se pasa de la actividad espontánea a la razonada y evoluciona hasta el naturalismo en un espacio tridimensional.
    • Los dibujos se diferencian según el país, la cultura o el estilo de vida en el que estén.
    • Tienen tendencia a la caricatura y la exageración de las características sexuales, aunque con gran autocrítica y centrando la atención en el producto final. 
  1. Periodo de la decisión (13-17 años):

    • Se perfilan los dos tipos de expresión artística:
      • Los niños de mentalidad emocional o subjetiva: ve el conjunto como un todo.
      • Los niños de mentalidad visual u objetiva: no forman un todo homogéneo. Todo está en función del yo con tendencia a la exageración.

viernes, 9 de marzo de 2018

Dina Goldstein











 
Dina Goldstein (1969)es una fotógrafa proveniente de Canadá, que es mayormente conocida por su trabajo "Princesas Caídas" (2007), que son imágenes que representan que las princesas Disney no acaban siendo tan felices como nos lo pitaban.

Si los cuentos de hadas fuesen llevados a la realidad y aquellas princesas que consideramos perfectas fuesen mujeres de carne y hueso, seguramente terminarían como aparecen en las fotografías”, afirma la artista.

En este conjunto de fotografías, Goldstein retrató a 10 de las princesas más famosas:





En la primera, se puede ver como Blancanieves es sometida a una vida con cuatro hijos, donde tener que ocuparse de su casa, mientras el príncipe azul descansa tranquilamente.








En la segunda, podemos ver como Cenicienta, que siempre buscó un príncipe que cambiase su vida, está ahora rodeada de hombres, pero no en el ambiente que ella deseaba. Representa el lugar al que probablemente hubiese ido una chica maltratada por sus hermanas, odiada por su madrastra y abandonada por su padre.









En la tercera, Ariel ha sido encerrada en un acuario a la vista de todos los visitantes.











En la cuarta, vemos a Jasmine en la guerra, haciendo alusión a lo combativa que era en la película original.













En la quinta, nos encontramos con la princesa del guisante, rodeada de residuos, pero sobre un pilar de cómodos colchones, haciendo referencia a lo esencial del libro: la legumbre bajo la almohada.








En la sexta, vemos a la Bella Durmiente, en la que la autora insinúa que Aurora simplemente quería dormir y eso no lo iba a impedir el príncipe con su beso; o incluso que tiene narcolepsia.












En la séptima, Rapunzel ha sufrido cáncer, quitándole su mayor sello de identidad: el largo cabello que la distinguía.











En la octava, vemos a Pocahontas, que, puesto que su marido se va a conquistar nuevas tierras, ella se queda a punto de padecer el síndrome de Diógenes.











En la novena, Caperucita roja ha ganado peso por tener que llevarle a su abuela comida todos los días.














En la décima, nos encontramos con una nueva Bella, que nunca se preocupaba por un físico y cultivaba su mente a diario, ahora está en un quirófano arreglando posibles imperfecciones.









Esta autora nos hace reflexionar sobre lo importante que es el proceso de la niñez en una persona, y como todas las referencias que percibimos influyen en ellas. En la mayoría de películas de princesas, a las niñas les enseñan a ser delicadas y a buscar un príncipe azul que las complete y haga felices, y a los niños a ser fuertes y poderosos para poder conseguir tener a chicas a su lado. Esta artista, como mucha gente, ve esta concepción del género de manera errónea, por lo que quiere reivindicar que no somos perfectos y cada uno pasa por situaciones en su vida que, de manera más cercana que en los libros o películas de princesas, nos hacen estar en la situación de las fotografías que ella realiza.

Bibliografía

López, L. (2012). Las princesas caídas de Dina Goldstein. Creadictos. Recuperado de: http://www.creadictos.com/princesas-caidas-dina-goldstein/