El arte infantil está destinado a su expresión de los
distintos pensamientos o sentimientos, no al querer hacer arte, por
lo que no se debe comparar con la de los adultos. La forma en que
realizan los dibujos, depende de sus gustos e intereses. Los
distintos dibujos nos sirven para clasificar, mediante las distintas
características de este, al niño en las distintas etapas:
Etapa del
garabato (2-4 años):
Garabato
sin control: 14-15
meses con movimiento del brazo entero y trazos impulsivos;
Garabato
controlado: 6 meses
después de haber comenzado a garabatear estableciendo una relación
movimiento-trazo donde nacen formas cerradas y cruces y más
voluntarias;
Garabato
con nombre:
alrededor de los
tres años y medio etiqueta su dibujo dándole una función
simbólica aunque no sea semejante a la realidad y realizando un
cambio del pensamiento kinestésico a imaginario). Hay tres fases:
No hay semejanza entre representación y objeto representado. La
verbalización destaca sobre el grafismo.
Semejanzas entre representación y objeto. La verbalización se
une al grafismo.
El grafismo manda en el lenguaje.
Utilizan
mayormente los lápices grandes
de cera o el pastel, papeles grandes y arcilla.
Etapa
preesquemática (4-7 años):
El niño hace sus primeros intentos de representación figurativa.
Piensan que son el centro del universo (afirmación del yo) y
aparece el renacuajo (intento de autodibujarse y dibujar a sus
familiares y amigos cercanos mediante formas redondas que
representan el cuerpo y líneas que representan las extremidades).
No copian la realidad, intentan
representar lo que conocen sobre el
mundo exterior. Es un realismo intelectual, pues no dibujan lo que
ven, sino lo que saben.
Podemos detectar problemas familiares o bullying a través de sus
dibujos, pues son su mayor expresión de los pensamientos y su
forma de comunicación.
No hay concepto de espacio, todo está al lado de-, nada se
superpone y todo está flotando sobre el papel.
No deben darle imágenes impresas con dibujos ya hechos, debemos
darles posibilidad de desarrollar su imaginación. Es importante
potenciar la imaginación y creatividad.
Poco a poco van apareciendo las líneas de cielo y tierra, que
indican el paso a la etapa siguiente. Van apareciendo distintos
elementos y los ordena.
Etapa esquemática
(7-9 años):
Es una etapa más psicológica donde entra el concepto del
“nosotros”, donde aparece la familia con mayor protagonismo y
de manera similar al niño.
Es un esquema propio y repetido de la realidad, pues representa la
realidad como él cree que es. Cada niño tiene una representación
personal y diferente a la de los demás. Realiza dibujos con su
imaginación, a través de lo que sabe que existe.
Dibujan el interior de los espacios mediante su imaginación.
Son conscientes de lo que dibujan y tienen una mayor
consciencia
del mundo en general (ej.: pueden dibujar guerras). Hay una
relación espacio-tiempo.
Cuando presenta superposición, nos indica que mentalmente está en
la siguiente etapa.
Etapa comienzo
del realismo(9-11 años):
Pasa de ser naturalista a realista. El conocimiento de la realidad,
le lleva a hacer representaciones acordes a los elementos de su
alrededor con la superposición.
Adquiere conciencia de pertenecer a un grupo y sensibilidad por el
medio ambiente.
Tienen inquietud por representar objetos en movimiento y adquieren
el concepto de los detalles.
Etapa
pseudonaturalista (11-13 años):
Desarrollo social, físico e intelectual.
Muchos niños no llegan a esta etapa nunca.
Comienza a percibirse la crisis de la adolescencia, en la que
comienza la etapa crítica.
Se pasa de la actividad espontánea a la razonada y evoluciona
hasta el naturalismo en un espacio tridimensional.
Los dibujos se diferencian según el país, la cultura o el estilo
de vida en el que estén.
Tienen tendencia a la caricatura y la exageración de las
características sexuales, aunque con gran autocrítica y centrando
la atención en el producto final.
Periodo de la
decisión (13-17 años):